Llevamos mucho tiempo escuchando que el nuevo modelo europeo de Educación Universitaria supone ineludiblemente que el alumnado pase a ser el centro de su educación. Hasta el momento los estudiantes vamos a clase, escuchamos al profesorado de turno y nos volvemos a casa. Con Bolonia este modelo de clases magistrales desaparece para establecer uno nuevo donde las y los alumnos pasamos a ser parte activa de nuestra educación.
Por su parte, las instituciones públicas, y especialmente las universidades, no siempre hacen hincapié en la necesidad de que el alumnado participe en la evaluación de su educación. Esta situación recuerda claramente a la época del despotismo ilustrado, cuyo principio era 'todo para el pueblo pero sin el pueblo'. Desde las instituciones se defiende la necesidad de que el alumnado deje de ser un mero receptor de información y pase a ser parte del proceso educativo. Sin embargo, se le niega la participación en la evaluación del mismo.
Hasta el momento, los esfuerzos de las universidades solamente han ido destinados a la adaptación de los títulos mostrando poco interés por que el alumnado participase en el proceso. Quizá ello haya sido lo que ha generado una honda preocupación entre los estudiantes, y su rechazo a la adaptación. En mi opinión, no es tarde para que instituciones públicas retomen esta cuestión que ha día de hoy tienen pendiente. Una participación que conlleva forzosamente la formación de aquellos alumnos que vayan a participar en la evaluación.
No hace mucho tiempo, la ANECA -Agencia estatal encargada, entre otras cosas, de evaluar las titulaciones- tomó la decisión de incluir a los estudiantes entre los expertos que componen las comisiones de evaluación. Esta decisión no quería ser un gesto simbólico hacía el alumnado sino ir más allá. Se tomó porque creyeron verdaderamente que las aportaciones del alumnado son positivas en este proceso. Quienes participan son alumnos que tienen una preparación importante para poder desempeñar las funciones de 'evaluador'. Una condición a la que se accede bien por la experiencia en evaluación de titulaciones dentro de las universidades o bien por la oferta pública que suele convocar este organismo para formar a futuros evaluadores. Formación que, por otro lado, debe ser fundamental si queremos que las contribuciones de los estudiantes sean enriquecedoras.
Este paso, sin embargo, no se ha dado en Euskadi todavía. Si analizamos Uniqual, la Agencia Vasca de Calidad y Acreditación, observamos que las comisiones están compuestas simplemente por profesorado doctor. ¿No queremos que el alumnado sea parte activa? No quiero con ello cuestionar la experiencia de los miembros de las comisiones ni de los órganos rectores, pero sí mostrar que esta agencia será una mesa coja si la situación persistiera en el tiempo. Incluso debería tenerse en cuenta la posibilidad de incluir dentro de su consejo de administración a un alumno, como ha hecho la ANECA en el suyo. (en el Consejo Asesor y no en el Consejo de Administración como ha puesto El Correo).
Pero esta decisión depende del nuevo Gobierno vasco, con Isabel Celaá como consejera de Universidades a la cabeza, si quiere sinceramente que el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior sea fiel a los principios que rigen su filosofía. De lo contrario, contribuirá a que Bolonia sea simplemente otro cambio de estudios más, dejando pasar la oportunidad de que el alumnado recupere el espacio que había perdido. Dejando pasar, por tanto, la oportunidad de que el alumnado se convierta en parte activa de su educación.
Publicado el día 2009/07/12 en El Correo
Publicado el día 2009/07/12 en El Correo
2 comentarios:
Pues esperemos que el alumnado pueda efectivamente ocupar un lugar más importante en cuestiones de evaluación. Creo que los universitarios tenemos ideas y críticas constructivas cuya toma en consideración es imprescindible si lo que se quiere es una mejora real y efectiva.
Aratz, aunque ya sabes que discrepo muy a menudo de ti, te felicito por tu constancia en tu labor como representante del alumnado y por tu preocupación por asuntos importantes pero poco presentes para la generalidad de los estudiantes.
Un saludo,
Borja
Hola Borja,
Supongo que te esté yendo bien donde estás estudiando.
Simplemente como crítica constructiva a los estudiantes creo que como tales debemos de tener conciencia de "clase", es decir, de pertenencia a un grupo. Y eso hoy en día no existe.
La discrepancia que mantenemos seguramente vaya a otros niveles. Respecto a este no creoq ue tengamos discrepancias grandes. Y espero que esa labor de representante, no la mía sino la de cualquiera, se vea recompensada algún día por los propios estudiantes. Si no esto no funcionará nunca.
Un abrazo,
Publicar un comentario en la entrada